El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno. — (Henry Van Dyke)

sábado, 7 de noviembre de 2009

DICHOSO EL SENSITIVO




Por prender cada mañana nuevos colores he vuelto mis manos huerto, sin fatiga, deseosa de ruiseñores y mariposas despertando a la gloria de una mata entre las flores.

Si supieran del cuidado que provocan sus multicolores pétalos... alegrías, jazmines, azucenas y violetas...

Incrementar las fantasías que la razón sospecha persiguiendo un fin... victoria sobre las tinieblas y la nada. Todo me hace creer en los colores... el aroma es el motivo...

Crepúsculo... este vestido de estrellas blancas arrullando el secreto en el corazón de la rosa... Medir el tiempo es privilegio de las horas si las estaciones danzan en el silencio de la palabra.

Entre tanto, desprendiendo eternidad, ocres y amarillos llenos de sueños silban la tonada de su inocencia, veloces como ardillas ungiendo a la esperanza.

Quiero aprender de las flores... la fuente de los deseos... razón del amor...


CARMEN DEL BLANCO

viernes, 6 de noviembre de 2009

COMO UN SECRETO




Baja los ojos seriamente
envuelta en su pícara sonrisa
de esas que tienen las almas
cuando en la cocina,
primorosamente,
la alegría de dos pimientos
coquetean su inocencia
entre ensaladas.
Los grillos cantan
aturdiendo a las baldosas.
Los que dormitan vagan somnolencias
señalando tesoros bajo los pies.
Simple acto fugaz
desde los jardines del espíritu,
urgencia del tiempo recién llegado...
que son manos que sueñan,
sueñan y sueñan como hierba
que contempla gozosa primaveras,
solemne y armonioso importunar
del trabajo en vacaciones...
Y es encendida soledad de una advertencia
ésta...
la de creer que ocurren con frecuencia los milagros.


CARMEN DEL BLANCO

jueves, 5 de noviembre de 2009

DESIERTO




Nadie debe haber pasado por allí... Hacía rato que la gente prefería salir lo menos posible. La temperatura seguía bajando y a medio día empezaron los chaparrones. Uno advierte anotando los inconvenientes... presagiando diferencias... estuvieron hablando un rato.

- Y no se empeña durante la transisión pensando en la vida?...

A veces miraba hacia atrás, sollozando, al darse cuenta de que no podía quedarse. Después de todo era el mundo en el que debía seguir aplazando un instante más, la única decisión posible.

- Qué responderle... se requieren semanas, meses... En el fondo estas cosas me desagradan. Usted no me ha entendido. Se trata sólo de un matiz.

- A menos... qué?...

- A menos que usted se acomode a quedarse aquí unos meses... sería una posibilidad... - le dijo, justo, cuando venían a buscarlo.

Habían pasado doce meses y cuando se piensan cosas así acaba uno por sentir mal gusto en la boca... y que uno es una porquería. Un cambio en la voz; una mirada indecisa; un salto que nunca comprenderán...
Habían pasado doce meses y se mantenía inmovil, esperando... El tiempo pasaba y se agrietaban los sueños. Aquellos mágicos cristales de una placidez impresionante sólo le permitían mirar la punta de su dedo... ese que le enseñaba que estaba cerca de perderse en el espacio de un índice con pretensiones de abordar la luna... el mundo había perdido color... Esa tarde no fue fácil y las explicaciones sobraban.

- Nunca le he podido perdonar que fuera tan inocente. Cómo se puede pensar en compartir el futuro sin individualidad?... Pondría por encima del hombre al hombre?... Unos alimentan la esperanza con fe... otros la conservan oculta en lo más profundo y otros ni siquiera saben que la poseen. En realidad pocos tienen el valor de mencionarla. Pareciera un mal augurio y sobre todo confesar los propios y más queridos pensamientos.

Bebieron callados... y se mantuvieron así, durante algunos minutos con el puño apretado y el corazón sometido.

- Quizás no tenga buena vista pero yo lo distingo perfectamente.

Miró de nuevo... oscurecía, todo parecía carente de sentido. Se puso a observar, por influencia, las estrellas... estaba a punto de salir la luna... hecho que relaciona la ciencia con el amor.

- Cuando se sufre los otros no sienten la intensidad y desnudez del alma. Nadie puede impedirlo y los sentimientos en estado de conciencia actúan espiritualmente sin pensar, ejerciendo pronunciamientos ilógicos, usurpadores. Sin confianza en si mismos. Es el carácter más impreciso y más grave... cuando el alma se ha desintegrado. Eso es la soledad...


CARMEN DEL BLANCO

HISTORIAS




Fraguan las historias cataratas de palabras... llenando poco a poco la alcancía de los años cursando naipes de la memoria.

Hombres y mujeres en su propia lengua sembrando músicas dispares impulsan el movimiento interior...

Los niños desempacan mapas inverosímiles de maravillas y mundo aún no aprendido. Son segundos de ejercicios regulares que interrumpen la ficción con la mirada...

Como tigres de la región atraviesan la noche sin poner en duda la decisión, clasificando como duelo de honor malestar en la conciencia.

Los muertos no velan... increpan la ansiedad de los vivos registrando su soledad...
... así emprendieron la travesía cargando el cofre de lo heredado...

Desde la cumbre se contempla el llano camino de los últimos dispuestos, convertido en construir el entusiasmo de la perseverancia...

...descifrar el sueño conversando aún la edad tenida, tenía un lugar común... las manos tibias de la reconstrucción prudente en un paraíso de antiguos alquimistas.


CARMEN DEL BLANCO

martes, 3 de noviembre de 2009

MIRADAS TRASLUCIDAS




Manjar de honrosas y antiguas romanas
entonan presentido conjuro
sacudiendo palabras
en el flujo y reflujo,
desde afuera hacia adentro
proyectando los días,
sosteniendo los sueños
desde la eterna justicia.

Arco del Verbo...
Dónde el silencio callar la alegría?...
Dónde la brasa apagar encendidos?...
Dónde la razón frenar el ímpetu?... donde el sol oscurece el recinto?...

Predispuestas las almas...

No se apague el ingenio,
ni el resplandor de la gloria
olvide canosos cabellos
a quien puso abrigo
de los malos propósitos
por el vuelo de un pájaro.


CARMEN DEL BLANCO

domingo, 1 de noviembre de 2009

ELLA...




Vivía de sus arrebatos... como el de aquel día... el de subir a un colectivo... primera vez en Buenos Aires. Le encantaba Lily Pons... y decidió que aquellos pasajeros estaban demasiado calmos... siendo tan pocos, aterrorizaba congeniar sus realidades.

Fue para mi, conmoción interior... inmovilidad que conquistó el arte de vencer el abandono de tener que recurrir a la obediencia. Sí... ya lo sé... menuda sinvergüenza era yo... con los ojos enhebraba la inocencia del mundo, descubriendo que la vida es una comedia... calamitosa.

Hablábamos "hasta por los codos", enfebrecida por salirme con la mía, razón de sus enojos y nobleza siciliana... porque había que hacerlo todo sin chistar.

Nos sentamos en el fondo... todos estaban sentados. Ella y yo nos ubicamos en dos lugares contigüos, justo en el medio. Mi madre y mi hermano en uno de dos... teníamos cuatro y cinco años... yo, la mayor.
De qué valía elucubrar en los misterios de Dios si en aquel momento me estaba divirtiendo y los pasajeros se miraban empeñados en creer que estaba loca...
... igual que mi madre, incrustándole los ojos, circunspecta.
Le encantaba la ópera, llenaba su alma y me dijo, después de entonar algún acorde..."que gente tan aburrida... y a tu madre... ni me la nombres... no parece hija mía..."

Era traviesa, mi abuela... nuestras buenas peleas hemos tenido... como dice una tía mía... no hemos podido dejar de querernos porque somos parte de un mismo átomo.
Replicó, constantemente, mis razones. Ella me quería y yo no me dejaba... MANDAR.
Llegué a pensar que me odiaba y fueron los años quienes partieron la hostia de nuestra comunión...

... me enseñó a amar la poesía...

... finalmente le gané...

... el cariño y la confianza...

... así de fácil...


CARMEN DEL BLANCO

sábado, 27 de diciembre de 2008



Que fue lo primero que dijo China cuando tocó suelo americano?

Te... quiero