El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno. — (Henry Van Dyke)

viernes, 18 de abril de 2008

TRES ARBOLES DESDE UN PAPEL


Es la numerología el fin de la creación,
o es la casualidad de místicas creencias numéricas
la continuidad de lo que somos?...

Septiembre de promesas...
Frondosas diligencias procesando desde la tierra
el punto vélico de cálices
que quizás, la indiferencia de las estaciones,
empalidezca.
Vana ilusión, interpretarlo,
cuando la luz del horizonte no sé si asoma
o es artificio del ocaso.
Quien determina los límites;
ser movimiento y trascendencia?
En este íntimo momento
el azar está pendiente...
Tres ejes donde la meta es el punto de partida,
reclamando lo que tienen que ser...
Tres árboles de una existencia inerte,
clasificando estoicos, separación y soledad.
Perpetuando la mezquindad de la naturaleza,
sin compasión,
desde la sencillez del papel.
Registro de las posibilidades.


CARMEN DEL BLANCO

sábado, 12 de abril de 2008

"LA NATURALEZA ES UNA ESFERA INFINITA CUYO CENTRO ESTA EN TODAS PARTES Y LA CIRCUNFERENCIA EN NINGUNA"




En esta infinita multitud de inagotables que circundan el espacio, no puedo atar el canto de las aves y escribo mis pensamientos sobre planos virtuales. Una verdad a punto de perecer a la razón que todo lo espeja. Vacíos interminables donde se frustra la pertenencia de los sentidos en el encuentro de los abismos sordos, quietos, de una inacabable multiplicación de momentos para pensar. Aristotélico punto que se vuelve constante inalterable. Así el Cosmos de nuestro universo.
Y si la pequeñez de los espíritus toca otros instantes, descubriendo espacios nuevos? Estas prudentes voluntades me sorprenden en la curva de las matemáticas. Ordenes indivisibles desde la extensión de los espejos donde la nada es la certeza que dá vértigo a la estabilidad.
Intuyo en la costumbre de la magia, ver lo cotidiano y si esto nos impide sospechar la gracia del encantamiento, qué lo distingue de lo asombroso?..., el hábito de la experiencia o la falta de méritos? Quizás, una ligera reflexión en la oscuridad de los motivos, se impacienta por ver la luz. Entendederas de la razón.
Entonces qué es la alegría, sino satisfacciones espirituales en busca de la verdad, que es eterna, como eterna nuestra conducta tratando de establecer la evidencia. Somos un simple dato que debemos superar. Un trastorno natural, demostrando opiniones.
Vagas intenciones en la esfera de los infinitos que no alcanzan a entender que "quizás
sea en las misteriosas ecuaciones del amor, donde existe una razón verdadera..."


CARMEN DEL BLANCO

miércoles, 9 de abril de 2008

DESTINTA


Destinta, apura!...
que el tiempo le sopla a los recuerdos
y los segundos le prestan al olvido.

Destinta como el río y empapa los renglones
de un mundo abstracto,
sufragio de reclamos olvidados...
Recreando voces, redimiendo sueños;
diligentes latidos capaces de idear
las ilusiones que las horas desentrañan
desde mágicos crepúsculos...

Apura, destinta,
que no hay momento con sus fines
que confiesen lucidez empecinada.
Ni responsable de manera voluntaria
que trascienda los permisos sin sus fines.

Destinta siempre, la perpetua eternidad de los misterios
exigiendo al movimiento, universos de respuestas.
Esta inercia presente de un pasado perezoso
que se esfuerza zamarreando a la conciencia,
y me supera sin demoras, con historias verdaderas,
es espontánea reflexión de dóciles descuidos,
importunados en la corta realidad de los suspiros.

Apura!..., destinta...


CARMEN DEL BLANCO

miércoles, 12 de marzo de 2008

EL TIEMPO NO PARA


Es el còmo una constante en el devenir de los tiempos?... O es el tiempo transcurrido, la temporalidad del inconciente?... Y si hay nociòn donde habita la memoria, recorro con el pensamiento los espacios que me parecìan grandes, amonestando a las estaciones... Este omnipresente que desencadena la razòn del ser o del no ser, recreando con los antes y los despuès la historia geogràfica de las diferencias y las reverencias mutuas, me devuelve incierta al presente de mi pasado. Pasajera en un eterno instante de pronunciamientos. Cual mi nacimiento, el del primer lamento.


CARMEN DEL BLANCO

martes, 19 de febrero de 2008

DE LOS INCAS A LA GLOBALIZACION


Cuenta la historia de encuentros y desencuentros entre aborígenes y conquistadores donde integrarse culturalmente provocó una sociedad compleja, sobresaltada por el advenimiento. No muy distinta de la actual. Vivía un "Auki", anciano de gran sabiduría que portaba recipiente de plata. Daba de beber a los prisioneros... Fue entonces cuando uno de los soldados preguntó por el brebaje. El anciano contestó canturreando en idioma moxo y uno de los antis tradujo: "Florecitas de mi tierra Santa; Viajecito para el más allá." Lo bebieron y se confortaron. Al rato todos dormían.
Con la raiz de la Ayaguasca y la Flor del Olvido había preparado la bebida. Entonces el anciano dijo:
-Cuando despierten lejos de aquí, no recordarán nada o creerán que lo han soñado. No nos gusta matar...
Qué bien le vendría una pócima al mundo ..., si hasta los milagros se han acobardado.

miércoles, 13 de febrero de 2008

QUE PARADOJICA LA VIDA


El Presidente de Timor Oriental y Premio Nobel de la Paz, José Ramos Horta, fue baleado en el estómago durante un ataque en su domicilio ..., cuentan las noticias ...
Hace poco leí una nota hecha a Lía Jelin, bailarina y coreógrafa, donde decía que "el inconciente está debajo del escenario." Me pareció interesante el concepto. Cuando pensamos sobre un escenario somos concientes de lo que transmitimos. Y transmitimos para tomar conciencia ... de nuestras frustraciones. Qué paradójica la vida; está llena de éstas y de no tenerlas, no podríamos participar de ella y ésto, también nos frustra. Y aunque los años pasan y el cuerpo envejece, no nos frustran las limitaciones naturales; las angustias se levantan para los que tienen arrugada el alma.

CUAN CAPACES SOMOS ...


Qué difícil resulta hablar de la vida, habiendo tantos muertos ... Y no me refiero, solamente, a la muerte clínica de la que estamos impactados, cotidianamente, sino de la muerte que desencadenan los inescrupulosos, en cualquier ámbito, amparados por la codicia, que como bien define el narrador valenciano, Rafael Chirbes: "hartos de no saber a qué jugar, hemos aprendido a matarnos los unos a los otros, en el salón de casa." Palabras que me recordaron al padre Larragnaga, cuando decía: "en el callejón de la insistencia, cuántos entonan la familia robada ..."